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Seguridad Ciudadana en Australia (o el despotismo de la riqueza)

Contesto por aquí a uno de vosotros y aprovecho la respuesta para escribir unas palabras sobre el tema de la seguridad ciudadana en Australia. (Con esto del “reciclaje”, se nota que entre mis variadas aventuras internaúticas, no saco mucho tiempo para este blog.)

Voy a comenzar mencionando un caso que me impactó sobre el que vi un documental. El documental es reciente, el caso pasó hace pocos años. Un hombre al que mataron de un par de tiros sin aparente motivo. Era un cuidador de abejas, o colmenero, que vivia sólo y aislado. Le mataron para robarle la miel. Por lo visto la miel es algo que puede conservarse durante mucho tiempo y quien se dedica a ello es normal que almacene grandes cantidades a la espera de conseguir los mejores precios del mercado. Este hombre tenía decenas de miles de dolares en miel en medio de ninguna parte. Se la quitaron, y con ella, la vida.

Comienzo mencionando ese caso para constatar que en Australia el crimen tambien existe, como en todas partes. Con la inmensa cantidad de propiedades y artículos de lujo que la gente acumula, con lo grande y despoblado que es esto: lo fácil que resulta ocultarse, lo aislado que uno se encuentra en muchas ocasiones… sería casi imposible imaginar una sociedad sin crimen (podeis ver este breve clip tragicómico).

Y quería comenzar tambien así para que ahora, cuando comente sobre mis impresiones sobre la seguridad ciudadana en Australia, no penseis que exagero. Recuerdo mis primeros seis meses recien llegado a Australia en Sydney, una ciudad de 4 millones largos de habitantes. Recuerdo entrar en una tienda, ser el único cliente en ella, al ir a pagar la cajera no tener el cambio correcto o tener que ir a buscar algo a la trastienda, y dejarme alli plantado, todo un minuto a solas con la caja registradora abierta delante mía. Recuerdo los coches sin cerrar en las calles. (Yo no he cerrado los dos mios en 15 años. Y ahí están siempre, a la puerta de casa, no tengo garaje). Recuerdo mi primera salida al campo. Los amigos con los que mi compañera y yo viajábamos decidieron visitar por sorpresa a otros amigos. Llegamos a esta propiedad literalmente en medio de ningun sitio. No podía verse signo de civilización por ninguno de los cuatro costados de la casa. Una casa típica australiana, grande, con varanda alrededor de toda la casa, con puertas en cada habitacion que daban a la varanda y al exterior, puertas sin cerradura… la casa estaba abierta por cada costado. Los dueños no estaban, entramos, esperamos un par de horas, abrimos la nevera, nos tomamos unas cervezas, al final escribimos una nota y nos marchamos. La casa tenía todos los artículos de lujo de un hogar moderno. Igual alguien podía haber llegado con un camion de la mudanza y llevarse hasta el piano. Vimos a esta gente unos dias más tarde, cuando regresamos por la misma ruta. Yo les pregunté por lo de las puertas. Para esta gente, el vivir con la casa abierta nunca les había significado un problema, ni siquiera les había impedido el irse de vacaciones dejando la casa sin nadie durante días.

casa tipica australiana

¿Y de dónde viene esta honradez? Solo llegar aquí especulaba con que fuese un hecho cultural: los ancestros de cualquier descendiente anglosajón en este país no están muy atrás, y todos eran convictos, tal vez nadie quiera volver a serlo. Tal vez sean las leyes: un expediente criminal aquí realmente cierra muchas puertas. Tal vez sea simplemente que es la miseria la que aprieta, y que cuando no la hay no hay necesidad de infringir la ley. No sé. Sólo sé que casi daría un dedo por poder decir sobre mi nativa España lo que puedo decir sobre Australia: practicamente nunca he tenido la impresión de que me cobrasen más por algo que lo que debía ser el precio estipulado

A quien respondía cuando decidí escribir sobre esto es un hombre mexicano, ingeniero, que ya inició sus trámites para venirse a Australia, cansado de los 5 o 6 asesinatos diarios que me dice ocurren en su ciudad. Me contactan bastantes paisanos mexicanos con similar inquietud: la seguridad ciudadana. Generalmente gente bien formada. Hasta un policía me contactó, o ex-policia. Cansado de vivir medio oculto y en constante peligro. Había trabajado contra la droga. Por un lado se la tenían jurada los traficantes, por el otro los mismos cargos policiales corruptos que había expuesto. Lo lamento por Mexico. Lo lamento por nuestra America Latina.

Porque lo que hay detrás es el despotismo de la riqueza. Es natural que todos queramos progresar y vivir mejor. Es natural que queramos vivir sin miedo a que nos quiten lo que hemos ganado con nuestro esfuerzo, a que no nos violen nuestros hijos, a la puñalada cuando regresamos a casa al oscurecer…. es natural querer ir allá donde eso no ocurra. Tan natural como lo es para un país intentar ofrecer eso a sus ciudadanos. Y si hay miles llamando a la puerta, tomarse el lujo de prioritarizar el dejar entrar a quienes más van a aportar precisamente esa seguridad y contribuir al progreso que la matenga. Total, para eso ponemos a los políticos en el poder: para que nos den más y mejor. ¿Y todavía nos extrañamos de que los paises ricos sean cada vez más ricos y los pobres más pobres?

policia australiana

Esta situación me recuerda a la España de mi infancia, la del dictador Franco, donde no había un sólo científico porque todos estaban en USA. Pues aquí en Australia casi podíamos ahorrarnos hasta la educación, basta abrir la puerta un poco cuando se necesite y atraer a los ingenieros que se necesiten de todas las partes del planeta. ¡Y yo que creé este blog para intentar ayudar a los más necesitados! Para intentar proveer oportunidades a los que, tal como yo en su día, realmente las necesitan. Voy a tener que replantearme todo este blog, porque esos, los desesperados, ni interesan especialmente al gobierno australiano (que por otro lado sí cumple con sus acuerdos humanitarios con la UNHCR), ni interesan a los agentes de inmigración que cobran como si te estuviesen haciendo una dentadura de oro, ni, en ocasiones, si aparecen por este blog, parecen mostrar la voluntad del sacrificio requerido para salir adelante en cualquier lado… vamos que los hay que no se molestan en agarrar un libro ni para aprender el idioma y esperan que con llegar aquí ya van a ser como los ingenieros.

Finalmente, ya que yo vivo en el campo y mis impresiones sobre seguridad pueden diferir bastante de las de alguien que viva en una ciudad, aquí podeis ver algunas estadísticas reales sobre el crimen en Australia. Los enlaces proveidos son del organismo oficial del gobierno (en inglés)
– 8 de cada mil personas son asaltadas (incluye los atentos de asalto y las amenazas pero excluye los asaltos sexuales)
– Los jovenes entre 15 y 24 años son los que sufren más asaltos. Y en todos los grupos de diferentes edades el número de victimas es más alto entre hombres que mujeres (o sea, el resultado de broncas más que de necesidad).
http://www.aic.gov.au/en/statistics/violent%20crime/assault.aspx
http://www.aic.gov.au/en/statistics/violent%20crime/location.aspx

7 comments to Seguridad Ciudadana en Australia (o el despotismo de la riqueza)

  • Pepe

    No sé si te das cuenta, pero a veces eres rabiosamente injusto en tus juicios. Y éste en especial: “…ni, en ocasiones, si aparecen por este blog, parecen mostrar la voluntad del sacrificio requerido para salir adelante en cualquier lado… vamos que los hay que no se molestan en agarrar un libro ni para aprender el idioma y esperan que con llegar aquí ya van a ser como los ingenieros.”

    ¿Quién piensa llegar allí de esa manera y que con sólo esperar le caiga el maná del cielo? Los mismos enlaces que tú proporcionas, trepan a todo el mundo. A los parias y a los ingenieros. No es tan bonito como lo pintas. Ni tan fácil. Me contaba el otro día una amiga internauta de Sydney, que ella, sabiendo inglés desde niña, le ha costado mucho, muchísimo, hacerse un hueco; y sólo al cabo de un montón de años, y de estudiar allí, ha podido conseguir residencia temporal.

    Y en cuanto al estudio del idioma “por libros”… Es totalmente erróneo. Yo pude estudiar francés con libros; es un idioma que se presta a ello porque goza de unas reglas fijas de pronunciación. He podido meterle mano al alemán, aunque su vocabulario es infinitamente super difícil, porque igualmente tiene esas mismas reglas fonéticas. Pero resulta imposible estudiar por uno mismo el inglés, y menos a base solamente de libros, porque no hay ninguna regla fonética fija, donde cada palabra se pronuncia según la bola del angloparlante; y donde, encima, la audición de sus vocales y aun de algunas de sus consonantes, resulta totalmente imperceptible su diferenciación a nuestro oído hispano. No. Con los libros se puede aprender el significado de las palabras, y punto. Solamente la estancia en el país, y durante mucho tiempo, proporciona el aprendizaje necesario.

    Por otra parte adviertes admiración, y es normal, hacia el país que te acogió… mientras ibas provisto del respaldo legal que se concede a quienes se unen sentimentalmente a los ciudadanos. De no ser así, otro gallo hubiera cantado.

    ¿Solidarios, educadísimos, que cumplen normas humanitarias esos australianos? Para eso sólo tienes que mirar tu patria de origen. Más admiración debiera despertar en tí. Donde se han dejado las fronteras totalmente abiertas a cualquiera, donde les han proporcionado educación gratuita para sus hijos, sanidad para ellos y para sus hijos, vivienda con muchas facilidades de ayudas oficiales, y les han permitido empadronarse para, luego, darles permisos de trabajo.

    Finalmente he de darte la razón en un punto: En que tu blog tienes que reorientarlo. Pero no para los ingenieros, que aunque con más posibilidades que los parias, también lo tienen crudo. En realidad, y dadas las posibilidades y las oportunidades que se dan a quienes, fuera de unos restringidísimos postulados legales, la mejor reorientación sería para alabar el egocentrismo de los australianos, que son los que en verdad pueden salir adelante allí. Así, además, ahorrarías a los demás crear falsas, falsísimas expectativas, vendiéndonos un producto que sólo está -a poco que rascas, a poco que indagas- al alcance de unos privilegiados anglos.

    Pero no para los demás, que se quedan incólumes tirados en la cuneta.

    Un saludo

    Pepe

  • santi

    Gracias por tu comentario, Pepe, generoso en la proporción, no en el contenido.

    Lamento decirte que te voy a desilusionar en algo más. Te contesto en la proporción en la que me escribes, esta vez, por ser la primera. Pero no me voy a meter en juicios de valor sobre impresiones de otros, ni tener que justificar las mias, ni defender una sociedad por encima de otra… menos hacerme responsable por como otra persona escoga sentir sobre esto o aquello, Pepe; eso no creo ni que fuese a ayudarte a ti ni a ayudar a otros.

    Me has escrito a mi correo privado, Pepe, te he respondido a las 24 horas y ya me estabas diciendo que “esperabas respuesta antes”. Te he tenido que matizar que tengo varios blogs, correos electrónicos y espacios internaúticos por todas partes, 10.000 suscriptores sólo en uno de mis canales de YouTube… que me estoy dejando la vista y la espalda enfrente del ordenador simplemente atendiendo a gente como tú, para ver si comprendías un sencillo mensaje: “yo no vivo sólo para ti”, “yo intento ayudar si puedo pero tampoco me pongo en manos del primer desconocido que aparece”. Habrás comprendido el mensaje o no, pero está claro que no lo aceptas. Eso es lo que hay detrás de tu comentario, Pepe, nada que ver con este blog o Australia. No me importa exponerlo en público, puesto que tú no has tenido ningún reparo en exponer información que yo generosamente compartí contigo por correo privado.

    El resto es bastante irrelevante, pero ya que te he dicho que por ser esta primera vez voy a dedicarte tanto tiempo como tú te has tomado con tu comentario, pues matizo.

    La información personal que compartes: sí, estoy casado con una australiana. Curiosamente nos casamos en este país, fuimos del consulado español al registro civil directamente, a casarnos, porque no había otra manera de poder conseguir un permiso de residencia y de trabajo para una australiana en España, que es donde vivimos durante los siguientes cinco años. A ver como encajas eso en tu argumentación. Que luego ese matrimonio me haya facilitado a mi el poder venir a Australia, pues sí, así es, ¿quieres que sienta algún tipo de culpa por ello?

    No sé lo que lees o dejas de leer en este blog, pero obviamente lo interpretas como se te antoja. ¿Australia para los privilegiados anglos? Un “anglo” tal vez lo tenga algo más fácil que un “no-anglo” como en España un colombiano tal vez lo pueda tener algo más fácil que un congoleño. Está el idioma, el color de la piel… y todos esos matices culturales que son dificiles de ignorar. Tu lo que escoges ignorar es lo de la mitad de la población australiana hablando en casa un idioma que no es el inglés, lo de Melbourne siendo la segunda ciudad del mundo en población griega, las comunidades indias, chinas, vietnamitas, libanesas, somalies, pakistanies, iraquies, afganas… Lo que tu escoges ignorar Pepe, es que yo no soy un “privilegiado anglo”, que mi amigo Yemane, uno de los refugiados políticos eritreanos al que yo ayudé a escapar de Sudán y traer a Australia, no es un “privilegiado anglo”. Y tu lo sabes bien, Pepe, porque yo te conté de él en privado, y tú mismo me pediste que le preguntase a mi amigo “el negrito”, que te informase sobre la situación en Perth. Decidiste ignorar eso, Pepe. Pues ahora no ignores esto: a pesar de tu tratamiento racista a mi amigo, sí, le pregunté, pero tu impaciencia y tu ego, las acaba de cagar por ti de nuevo. No esperes respuesta personal. Si alguna vez informo sobre ello, ya lo leerás por el blog.

    Sobre la batallita que te montas entre España y Australia, ni me meto. Yo amo España y amo Australia. Y porque amo ambas, soy critico con cada una de ellas cuando siento que puede salir algo positivo de ello. Si no, me limito simplemente a celebrarlas. Por tu parte, si para ti una es tan increible y la otra tan pésima, te invito a que te preguntes qué carajo pintas por aquí. Créeme, hay cosas más interesante por hacer que simplemente ir a pegarse con Santi. Como estudiar inglés por ejemplo, sí. Ya veo cual es el primer comentario con el que te has identificado. Pues por la boca muere el pez, Pepe. Yo ya te he dicho que no vivo para ti, tu no eres el centro de mi mundo, apenas ni te conozco, no escribo pensando en ti ni tú tienes idea de qué tipo de gente comunica conmigo y a quienes puedo referirme. En fin, que si quieres creerte el centro del universo pues allá tú.

    Por último matizar tus palabras: yo no te vendo nada, Pepe, lo que comparto aquí, lo regalo. Si quieres comprar algo, picha en los anuncios. Si buscas entretenimiento, abre un blog sobre emigrar a Australia, porque ya se ve que lo tienes todo claro; y no, tú no eres el Pepe de “Vente p’Australia, Pepe”. Lo lamento

  • Pepe

    Hola Santi otra vez:

    Creo que, dentro del enojo o a causa de él enojo, no me has interpretado correctamente. Tal vez sea que no me expresé bien.

    No van los tiros en plan reproche contigo, menos para tí personalmente. De ningún modo. Demasiado haces con echar a las criaturas el cable que puedes dentro de tus posibilidades. Y claro está que si por tí fuera, todo serían facilidades.

    ¿Que hay comunidades y tal en Australia? Por supuesto. Me contaba mi amigo italiano en Granada que su tío, el del pueblo cercano a Melborne, interesándose por las posibilidades para mí, que su pueblo se había llenado de moros, de iraníes, que con el rollo del refugiado político estaban tirando unos familiares de otros.

    Por lo que yo veo (y creo que no me equivoco, sino que tú mismo lo has corroborado también con el gesto del negrito que acogísteis), sólo de esa forma y también por matrimonio o relación sentimental, se puede estar allí con los pies en el suelo, sin que éste tiemble. Fuera de eso, chungo, bastante chungo.

    Es normal que tú veas las cosas de otra manera, desde dentro. Sería de cafres discutirlo. Por eso, si no te gusta lo de “vender”, a lo mejor el verbo más idóneo sería “pintar”. No creo que eso te duela, porque hacía no albergo ninguna mala intención, si es que en algún momento lo has creído.

    Y a pesar de los pesares, aún queda en mí algo de lo que “pintas” tan bonito (pero que ya te digo, tengo la casi total seguridad de que no lo es), que sigo dándole matraca al puñetero inglés.

    En un hueco que pille, te mandaré un “resumen” de los dimes y diretes que vengo coleccionando desde que se me pasó por la mente la idea de tirar pallá. Para que a modo guía la cuelgues en tus blogs para orientación y aviso de navegantes.

    Ya ves, sigo siendo el Pepe de antes, no se me ha terminado del todo la chispa que tú mismo y otros infundieron en mí, pero eso sí bastante más pesimista, en cuanto a las posibilidades reales de hacerse un hueco allá.

    Un saludo.

    Pepe

  • santi

    Bueno Pepe, agradezco tus aclaraciones. No me gustó que soltases aquí información que yo había compartido contigo en privado, ni que llamases “negrito” a mi amigo (lo sigues haciendo), ni que me involucrases en una guerra España-Australia… en fin, que no me gustaron un buen puñado de cosas. Pero he de reconocerte que con tantas horas de actividad internaútica, pueden cruzárseme los cables cuando no debería. Y eso tambien lo lamento. Te pido disculpas por ello.

    Sí, yo lo “pinto” de una manera porque lo percibo de una manera y lo cuento de una manera. Difícil desprenderse de eso. Que esa manera sea como el rosita de fondo que aparece bajo mis comentarios… puede. Que la realidad sea algo más dura que lo que se pueda desprender de mis palabas… puede. Tal vez no tenga que ver ni siquiera con Australia. Tal vez simplemente tenga que ver conmigo, con mi manera de ser, que considera que no perder la capacidad de soñar es mas importante incluso que se cumplan los sueños. Yo no he alcanzado todos mis sueños, Pepe (gracias a Dios), pero muchos sí. Y los alcancé simplemente por tenerlos y mantenerlos vivos, porque sé que el destino está constantemente proveyendonos y sólo hemos de estar alerta para reconocer las oportunidades.

    En fin, que no me quiero ir por los cerros de Ubeda, Pepe, pero el encabezamiento de este blog, creo recordar que dice un blog sobre: “Oportunidades para viajar, vivir, trabajar y estudiar en Australia”. Tal como está el panorama por todas partes, y dadas mis limitaciones de tiempo, de momento se está quedando sólo en lo de “vivir’ y “emigrar”, pero ira sobre más, sobre mucho más. Australia capturó mi imaginación en España, no se puede ir más lejos dentro de este planeta, es un poco como ir al espacio. Captura la imaginación de mucha otra gente. No te des por aludido, Pepe, pero puedes entender que con el cuidadito que yo meto en esto no voy a permitir que venga ningún cenizo y lo tiré todo por tierra de dos patadas.

    No estoy aquí para engañar, ni para construir un cuento de hadas. Quiero un blog real, pero positivo. Las oportunidades para establecerse en Australia existen. No soy sólo yo que se casó con una australiana. Son los datos demográficos de este país. El internet está lleno de gente contando su experiencia de cómo logró venir aquí. (Otro usuario me ha pasado unos blogs que aún tengo que ojear y cuyos enlaces incluiré aquí). Es simplemente que este blog es relativamente nuevo, yo estoy muy ocupado y, de momento, estoy con mucho cuidado de no meter aquí el material de los agentes de inmigración, que vienen a cobrarte entre 5 y 8 mil dolares americanos por hacerte unos papeles. Vamos con lo que alguien bien organizado podría vivir aquí seis meses.

    Lo que tengas que aportar al blog Pepe, es bienvenido, tu opinión cuenta. Mira si cuenta que ya puedes escribir aquí sin tener que ser aprobado por mí. Lo que escribas va directamente para todos. Es más, si escribes alguna información que resulte valiosa, voy a cogerla y ponerla de cabecera del blog, para que no pase desapercibida como tal vez pasen estos comentarios que nos escribimos. Pero ten pendiente de lo que va el blog, Pepe, el encabezamiento lo dice. La gente viene aquí a informarse y soñar si puede, en busca de la oportunidad y la informacion que le valga, no a perderse viendo como nos pegamos. Y si mi opinion te parece un poco “rosa”, vale. Limitada, seguro que sí. Aún así no vayas a tirar por la borda que llevo 15 años viviendo en este país, que lo he hecho en otros cuatro, que toda mi formación y trabajo siempre ha estado en torno la mentalidad de la gente y las culturas… y que el color como lo “pinto” es el resultado de eso. Y lo que no voy a permitir aquí, Pepe (te lo digo sin enojo, aunque vaya usted a saber si te va a parecer lo contrario) es que ese color sea reemplazado por el color que me hizo a mi salir de España y suspender un viaje a España este mismo año porque no quiero ir a encontrarme con más de lo mismo: el negro del pesimismo, Pepe, el negro de “el sentimiento trágico de la vida”, que lo llamó Unamuno, el puñetero “que mal está todo” que todo lo pringa y todo lo hunde.

    Vamos que no, Pepe, que tengo el alma castellana y he mamado el caracter de nuestro pueblo: divino en la juerga, patético en la crisis. Que despues de 15 años viviendo aquí no voy a dejar que en este blog nos venga a adoctrinar sobre Australia quien empezo a informarse sobre ella hace 15 días en la otra punta del planeta. Traenos información a todos que es lo que nos va a valer, Pepe. Las cuentas que me enviaste, es lo mejor que me has dado hasta ahora, Pepe. No las he incluido aún por lo mismo que otras cosas, falta de tiempo (tiempo que tonto de mi, empleo en meterme en juicios de valor aquí y allá, como este comentario). A ti esas cuentas parecieron no valerte porque tienes familia y pensabas que salías “lo comido por lo servido”. Hazlas públicas que otro te las pueda discutir. Puede que lo que a ti no te valga, le valga a otro ¿Lo comido por lo servido trabajando a media jornada y con la otra media jornada aprendiendo inglés? A otro, eso tal vez le pueda parecer un buen trato.

    Tu amigo, su tío,,, ya lo sabes, están invitados. Vamos a dejarnos de juicios de valor personales y vamos a traer la información (si quieres traer algo). Y sobre eso discutimos, porque si al final se trata de “pintar”, pues sí, seré yo el que pinte, no lo dudes

    Gracias por comentar;-)

  • Pepe

    Mil perdones en lo que te haya podido sentir molesto. Lo siento.

    Lo del “negrito”, está escrito a bote pronto por no acordarme de dónde era, si de Etiopía, de Somalia, de Sudán o qué sé yo. Escribiendo negrito, no fallaba. Me ibas a entender (lo malo es k al escribirlo yo así de bulla y corriendo, malamente, me has entendido por la tremenda, y no es así. Quien ha convivido en un piso compartido con una familia de guineanos (de Guinea Ecuatorial), tós más negros quel hollín, mientras trabajaba en la construcción, a cientos de kms.,fuera de su casa, como es el caso, no tiene ningún reparo, sin embargo, en llamar “negritos” a los africanos subsaharianos. O “moros” a los de más arriba (que es como se les ha llamado de toda la vida de Dios a los argelinos, marroquíes, etc.).

    Te mando al mail un extracto para que lo subas. Yo no tengo web

  • santi

    Ya está dicho, Pepe, no pasa nada, y en breve incluyo la información que tan generosamente me has enviado;-)

  • Enrique Morata

    Es cierto que Espàña ha sido el país del mundo donde ha sido más fácil entrar y legalizarse al cabo de uno o dos años, en estos últimos 15 años, pero ha ocurrido porque la legislación inmigratoria estaba muy verde en España, no acostumbrada a recibir inmigrantes, y por la tozudez tradicional de los juristas y políticos españoles , que no querían aprender de la legislación inmigratoria de países con mucha más experiencia como USA o Aus.

    Como resultado, España ha sido en estos 15 años el país con unas leyes de inmigración más blandas y con un trato más humano hacia los llegados, en parte porque la izquierda española los protegía constantemente.

    El ejemplo, un tanto rocambolesco ,de la inmigración en España en estos últimos 15 años demuestra que sí es posible dejar entrar 5 millones de extranjeros en 15 años y que no dan problemas graves ( aunque siempre hay los delincuentes) si se les trata humanamente.

    Ello tira por tierra las teorías de los juristas australianos y yanquis acerca de sus leyes de inmigración tan duras, y hace sospechar que la razón última de ellas es puro racismo( y discriminación económica, porque sólo quieren a los que tengan dinero o lo puedan ganar por profesiones de alto nivel) son países “anglos” y quieren mantener a raya a los no -anglos, aparte de que su trato no tiene nada de humano con los inmigrantes ( y es que son países de bárbaros, no se pueden pedir peras al olmo).

    Por cierto, de los griegos de Melbourne no me hables, es gente muy ambiciosa ( como los asiáticos) que solamente busca ganar dinero y colocarse en la política australiana.

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