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La desesperación viaja a solas

El internet somos todos, pero son pocos, muy pocos, los que comprenden su más poderoso secreto: se saca más partido de él cuanto más se le ofrece. No hay mucha diferencia con la vida. La misma actitud, el mismo secreto.

Extraña manera ésta de comenzar un artículo. “Oiga usted”, te escucho decir, “que yo vengo aquí para que me informe sobre Australia y punto. No todos no dedicamos a crear blogs, webs y videos como usted. ¿Me va soltar un rollo patatero o me va a contar algo que me interese saber?”. Te voy a contar, te voy a contar… lo que pueda contarte.

Anteayer me contactó Pepe desde España (el de los videos de la serie “Vente p’Australia, Pepe” sí, porque un Pepe real no existe, Pepe sois todos). Bueno, en este caso él realmente se llama Pepe y es granadino. Y como otros antes que él y otros que vendréis más tarde, me cuenta su situación. Y me pide consejo, para eso estoy aquí. Y según leo su historia, es como si estuviese leyendo la de Alberto, malagueño: edad parecida, nivel de inglés similar, igual situación laboral (la falta de ella), parecida familia, parecidas consideraciones e inquietudas, parecidas expectaciones… y la idéntica actitud encomiable de “yo me busco el pan donde haga falta antes que mi familia quedarse sin él”. (En realidad quien da el paso a contactarme es porque tiene parecida actitud y vuestras historias se parecen, casi todas son el resultado de la misma crisis). Realmente me mueve ese espíritu que mostrais, me ayuda a creer en la raza humana y es motivación para mi mismo. Por ello igualmente me duele no poderle dar a Pepe el mejor consejo que podía haberle dado: “Contacta a Alberto y que te cuente, porque ya pasó por donde tú estás hace cuatro meses. Total sois vecinos y pudiese ser que decidieseis continuar esta aventura de la mano. Para algo como emigrar, todo el apoyo es poco”. Pero no puedo dar ese consejo, Alberto no me contactó por el correo personal, asi que no tengo su contacto.

Australia señal

Ahora mismísimo (el destino sabe en lo que estamos y provee constantemente), en el tiempo que transcurrió entre dejar este artículo a medias y volver a él, me contacta Joaquín, desde Mexico. Preguntando sobre encontrar un sponsor. Aún no le he contestado, pero ya sé que no le podré decir lo que tal vez pudiese ayudarle: “Romina, una arquitecta argentina, me preguntaba hace dos meses por empresas latinoamericanas ya instaladas en Australia, le pasé unos enlaces, ella puede tener una respuesta para ti”. En este caso sí tengo un correo electrónico que quedo aquí, en el blog. Pero yo no estoy aquí para distribuir vuestros correos personales. Estoy para responder en lo que pueda. Sólo soy uno. Y vosotros, cada día más.

Ya tengo una larga lista de nombres a los que en su día respondí y atendí como pude. Alguno se habrá quedado por el camino y ya se habrá olvidado de Australia. Otros seguireis soñando. Y sé por cierto de algún otro que ya está por aquí. Mi información tal vez fué uno de los primeros metros de un largo camino que bastantes ya llevais recorrido. Sólo eso. Lo triste para mi es constatar que una vez iniciado el camino practicamente nadie vuelve por aquí. Compartir las experiencias recientes de obtener un visado, buscar un empleador, pagar por un curso de inglés… es información más valiosa que la que yo puedo proveer desde el comfort de mi casa en un lugar perdido del campo australiano. Percibo que bastantes pasais por aquí sintiendo la desesperación de aquél que no tenía más para comer que plátanos, tan preocupado con su problema, que era incapaz de ver el que venía tras él recogiendo las mondas de esos mismos platanos. Esa era su comida. El camino que tú recorres hoy es casi el mismo que alguien más recorrerá mañana. Tu experiencia cuenta, compártela. Vuelve por aquí y comparte eso que encuentras. Nadie va a quitarte nada. En este continente cabemos todos.

No te preocupes, yo lo entiendo, la desesperación va a solas; sólo falta que entiendas tú: el que más da es el que más recibe.

1 comment to La desesperación viaja a solas

  • Enrique Morata

    Es importante su blog de “conoce australia” porque se puede hablar de temas tabú que en Australia nadie quiere comentar, y menos los australianos de origen español que llegaron en los años 60, todos ellos franquistas.
    Los españoles tenemos una visión de Australia bastante distinta a la que tiene ellos los australianos “egocentristas” y es importante que nosotros podamos decir aquello que no vemos claro en esa civilización australiana, desde la perspectiva que nos dá nuestra superioridad cultural (porque somos superiores culturalmente a los australianos, que solamente piensan en cómo se gasta el gobierno sus impuestos y en que Australia sea perfecta)
    y nuestros muchos siglos de historia en que hemos visto de todo en España,cuando en Australia solamente están empezando.

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